Mónica
Santa Mónica, madre de San Agustín, modelo de fe y paciencia maternal.
Patronazgo
Madres, mujeres casadas, viudas, conversión de pecadores
Virtudes y rasgos
Biografía
Santa Mónica nació en el norte de África en el siglo IV. Fue una mujer de profunda fe cristiana que se casó con Patricio, un pagano de carácter difícil. A través de su paciencia, oración constante y ejemplo virtuoso, logró la conversión de su esposo antes de su muerte. Su mayor desafío fue la conversión de su hijo Agustín, quien vivió una vida de pecado y herejía durante su juventud. Durante dieciocho años, Mónica oró incesantemente por su hijo, derramando lágrimas de intercesión. Su perseverancia fue recompensada cuando Agustín finalmente se convirtió al cristianismo y se convirtió en uno de los Padres de la Iglesia más importantes. Mónica murió en Ostia, Italia, poco después de la conversión de su hijo, habiendo visto cumplida su mayor esperanza.